Y con un portazo, la señorita Hilton salió (¿para siempre?) de la vida de Jatzuhiro.
¿Final esperado? Sí. Aunque el portazo sobraba. Las paredes de las casas actuales no están hechas para soportar ese tipo de impactos, y el disco de platino enmarcado en el pasillo cayó al suelo, rompiéndose en mil pedazos. Suerte que tengo unos cuantos más, aún sin desprecintar, en el sótano de mi refugio en los Alpes.
¿Final deseado? Pues también. En realidad todo ha sido un montaje perfectamente organizado por Jatzuhiro (es decir, por mí). La difusión masiva en radio, la emisión a todas horas de videos en MTV, las entrevistas en todos los programas prime-time...todo. Si un día queréis pasar del anonimato total a la fama internacional, preguntadme. Es fácil.
El empujón definitivo fue la invitación para asistir a la grabación de mi último clip.
Tras terminar la grabación, y ya sin cámaras ni gente alrededor, fue cuestión de minutos que Paris cayera rendida a mis pies , aunque sería más correcto decir que se arrodilló por voluntad propia. Lo que vino después son escenas para adultos, que como ya sabéis todos cómo son, obviaremos. Hicimos de eso.... y de eso otro también.... DE ESO NO, PERVERTIDOS, pero de aquello otro sí. Muchas veces.
Desde ese instante y hasta hoy, un mes después, la vida de Jatzuhiro ha sido una locura, aún más. Días de 30 horas. jets privados alrededor del mundo, fiestas, más jets con fiestas...y Paris. A todas horas y en todos los lugares, pregonando su (perdón, nuestro) amor por medio mundo (o por las fiestas y hoteles de superlujo de medio mundo, al menos).
Entonces, si todo era tan bonito entre nosotros....¿a qué ha venido el portazo?
Si retrocedemos un poco la escena, y enfocamos la cámara hacia la alfombra del salón...¿qué vemos?
Eso es todo lo que quedó de Tinkerbell, el chihuahua de Paris, tras conocer a Arioch, mi mascota.
Aquí tenemos una foto de Arioch, cuando era pequeño:
¿A que es una monada? Ahora, con 5 años, prefiere la carne a las flores. Y es bastante más grande también. Y Tinkerbell pasaba por allí. Se escapó del bolso para curiosear por el apartamento y....Bueno, ya tocaba cambiar la alfombra, de todas formas. No es muy mullida. Y pincha en las rodillas. ¡Uy!
Las últimas palabras de Paris fueron:
- "O dejas de llevar tu gatito a todas partes, o me voy para siempre. No estoy dispuesta a vivir en la misma casa que eso, y que se coma también a Peter Pan".
Ya sabéis la respuesta, ¿verdad?
Lo que aún no sabéis es para qué se orquestó toda esta relación.
Ya habrá tiempo.
¡Oh! Permitid que me presente. Soy Jatzuhiro. Los amigos ya sabréis cómo llamarme.

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